viernes, 22 de marzo de 2024

El mejor actor.

 Estoy cansado... Harto... Frustrado...

Cansado de repetir las mismas mentiras una y otra vez. Cansado de salir de casa con una máscara que me permita poder convivir con los demás sin explotar, y es que, ¡qué difícil es existir carajo!. Llevo años tratando de ser "mejor persona" y está necesidad solo me ha llenado de frustración y enojo, pero no un enojo cualquiera, en mi ser se esconde la furia contenida de años y años de represión e ignorancia emocional y hoy en día puedo decir que me está matando está carga. Ya no puedo, o mejor dicho, ya no quiero seguir con esto; me pesa el no saber expresar mis emociones por temor al rechazo, pero creo que es momento de dejarlo salir, lo siento, en verdad lo siento mucho, pero al saber que este espacio es prácticamente invisible a los demás me voy a permitir ser yo en realidad al menos aquí.

Los odio a todos, odio sus malditas poses de felicidad falsa y enfermiza, odio la facilidad con la que juzgan a los demás sin siquiera interesarse un poco por su historia de vida. Ahora, cuento con más herramientas que antes, y siento que me es más fácil decir todo lo que antes guarde por no saber cómo nombrarlo, pero me duele en el alma haber sido juzgado simplemente por no saber qué nombre ponerle a mi sentir (como si los demás pudieran hacerlo, jajaja).

Ojo, este sentimiento no es hacia las personas directamente, mi odio es general, es a esta esfera de falsedad en la que hemos decidido vivir y que cada día más enferma a las personas. En un primer punto me prive de decir lo que sentía porque pensaba que era algo idiota y sin sentido, pero estar del otro lado del escritorio y escuchar a tantas personas a lo largo de un año me ha abierto los ojos. No solo soy yo, mi sentir no es estupido... Estupido fue guardarlo tanto tiempo, atesorarlo e incluso llegar a tomarle afecto y cuidarlo celosamente, pues habemos tantas personas sufriendo en silencio del mismo mal y por torpes no nos damos cuenta de que la ayuda comienza a llegar justo cuando te das cuenta que no es TU PROBLEMA, al contrario es UN PROBLEMA GENERAL, esa madre no te pertenece, es de dominio público y le pasa a muchas personas.

A lo largo de los siguientes blogs trataré de darle mejor forma a esto, pero por el momento solo necesito que vaya saliendo, así, como sea... No pretendo escribir un libro y mucho menos que los demás vean un ejemplo en mi, así que tampoco me voy a presionar por pendejadas de sintaxis y tonterías de ese tipo porque al final es mi sentir, y la mejor manera de representarla es así, mostrándolo igual de desordenado como lo tengo dentro de mi.



miércoles, 20 de marzo de 2024

Carta a un fantasma

Hola:

   Vengo aquí después de tres años. Tres años en los que no me he permitido decir tu nombre, tres años en los que la negación, el enojo y la frustración me han cegado y me han impedido poder externar lo que siento.

Sé perfectamente que es casi imposible que esto llegue a ti, y más que tratar de contactarte, solo me permito el usar este medio para poder externar un sentir que se adueñó de mi paz y no me permite seguir adelante. 

Tu no lo sabes, pero de un tiempo para acá me he permitido aceptar mis emociones y vivirlas con el fin de poder ponerles nombre al fin, y es debido a este ejercicio que tú nombre volvió a mi cabeza. La verdad no fue fácil volver a traer tu sonrisa a mi memoria, sobre todo porque me generó mucha culpa el volver a verla, quiza me equivoqué y puede que en este momento ya ni siquiera signifique algo para ti pero quiero que sepas que me hizo mucho mal dejar de ver esa sonrisa, escucharte reír, ver tus ojos y que fueras lo primero que venía a mi mente.

Fueron muchas preguntas las que inundaron mis pensamientos cuando desapareciste y no voy a negar que también me sentí muy molesto contigo por la forma en que solo te esfumaste y no volví a saber de ti, pero aquella versión de mi estaba muy rota y no era capaz de ver el panorama completo y fue por eso que no entendí lo que estaba pasando.

Hoy, después de todo lo que ha pasado, puedo decir que me siento con la madurez suficiente para pedirte una disculpa por estar tan ciego, por ver tus muestras de cariño y no darles el valor que tenían en realidad, por no atesorar cada momento que pase a tu lado y por no valorar el esfuerzo que hacías por estar a mi lado. De ninguna manera voy a justificar mis acciones, pero quiero que sepas que la persona que conociste en ese entonces estaba muy maltratada y era muy primitiva en su forma de pensar, era una persona muy irresponsable y con muy pocas herramientas emocionales como para poder hacerse cargo de sus propias heridas y se perfectamente que eso fue en parte algo que terminó por alejarte.

Perdón por no ser honesto contigo, por no decirte que yo también llegué a quererte más de lo que me atreví a decirte y demostrarte. Perdón por no decirte que tú partida me dolió en lo más profundo de mi ser y sobre todo perdón por sacar esto de mi alma hasta este momento; cómo dije anteriormente "se que a estas alturas ya no significan nada estas palabras" pero solo quiero pedirte perdón, por no haber tenido el valor suficiente para haber aceptado antes lo mucho que te extraño...